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miércoles, 6 de junio de 2012

THE ADVENTURE OF SORKEN: 5. Grantai, ¡La tierra tiembla!

5. Grantai, ¡La Tierra Tiembla!


Por fin llegamos a Grantai una ciudad bastante grande, era muy tranquila y junto a la playa.

Sen –Ya hemos llegado. Mira vamos, allí están las estatuas vamos Sorken.
Sorken – Por que tanta prisa…
Sen – ¡Vamos!

Sorken y Sen se acercaron a las estatuas, estaba justo en el centro de la ciudad.
En ella le rodeaba una fuente grandísima de agua, las estatuas eran dos bellísimas chicas que se miraban entre ellas.

Sen- ¡Ves! Las estatuas brillan.
Sorken -  Pero el pueblo esta muy tranquilo.
Sen – Es por eso que tenemos que averiguar. ¿No te sorprende?
Sorken – Después de todo, nada me sorprende.
Sen – Mmm… Pues es curioso. Y sabes ¿porque? Hay un mito en la ciudad y las estatuas.
Sorken - ¿Ah si? ¿Cual?
Sen – Veras, lo que se es que cuando las estatuas brillan es por que algún mal se acerca a la ciudad. Porque algo malo esta ocurriendo, estas estatuas entonces brillan y desvanece el terror, y ese mal desaparece.
Sorken – Espanta a ese miedo… pero aquí no pasa nada y si brillan desde esta mañana… No tiene sentido lo que dices.
Sen – Es todo lo que se, por que no vamos y preguntamos por el pueblo quizá alguien sepa algo.
Sorken – No creo que sea buena idea espantar a la gente. Porque no vamos al Pub o a la iglesia. Allí encontraremos suficiente información y seria mas seguro.
Sen – Vale, vale solo trataba de arreglarlo. Vamos.

La ciudad se podía ver calmada, los habitantes hacían sus tareas y todo parecía normal. Era curioso y a nadie le afectaba, sin embargo algún motivo tendría que haber.

Sorken y Sen se acercaban al Pub de Grantai, mientras pudieron ver algunas tiendas.
Estaba la tienda de Objetos, mas cerca la de magia y al final la herrería.
A la cual entraron a la herrería para comentar lo de la espada.

Sorken – ¡Espera! Tengo que entrar aquí.
Sen - ¿Para que quieres entrar aquí? – Sorken saco la espada y le apunto.
Sorken – Creo que ya sabes ¿no?
Sen – Si, claro. Pero es necesario apuntar. – Aparta con un dedo la espada de el.
Sorken – jajaja… Vamos

La herrería no era muy pequeña, pero tampoco grande. Tenían algunas cosas pero de momento parecía a ver poco a la venta.
Sorken se acerca al mostrador y deja la espada Oxidada.

Sorken – Hola, quiero que me mire esto.
Herrero – Veamos… Es una espada muy antigua ¿Qué quiere que haga con ella?
Sorken – Lo sé, crees que se podría reparar… ¿podría darme información?
Herrero – Mmm… Es demasiado antigua, puede que se usara para luchar hace tiempo, es difícil conservarse tantos años en este estado, aun así. Podría hacerse añicos antes de empezar con ella… lo siento pero no creo que pueda hacer nada.
Sen - ¿Ves? No es más que una chatarra.
Sorken – Gracias igualmente. Plash! Sorken pega un capón a Sen y guarda la espada.
Sen – ¡Ey! (Que mosca le ha picado)
Herrero – De nada, gracias a vosotros.

-         Salieron de la Herrería y volvieron de vuelta a la ciudad.

Sen – ¿Porque me as pegado?
Sorken – No me gusto tu respuesta.
Sen – Pero si es verdad, no escuchaste.
Sorken – No lo creo, simplemente no estaba lo suficiente informado. Hay que exigir, y con tu actitud no vamos a ningún sitio.
Sen – Voy apañado contigo. Bueno, sigamos a lo que íbamos, el Pub esta justo delante de nosotros.
Sorken – Solo déjame hacer las cosas a mi manera.

Avanzando un poco llegaron al Pub, Sorken estaba confiado de que esa espada tenía algún misterio. Sin embargo para Sen no era más que una espada vieja… Ahora mismo lo que importaba era la situación de la ciudad, aunque fuera normal, nadie entendían el porque de las estatuas.

Conforme entraron al Pub el camarero pudo reconocer a Sen.

Camarero – ¡Mira quien tenemos aquí! Si es Sen. Jajaja, ven, siéntate y ponte cómodo.

Sen sonrío mientras miraba al camarero y Sorken observaba, se sentaron en la barra, pudieron ver una vez más que todo estaba normal.

Camarero – Parece que no vienes solo, quien es este joven.
Sen – En mi compañero Sorken.
Camarero – Debe ser tan buena persona como tu.
Sorken - …
Sen – Si… Bueno jajaja… Somos amigos desde hace muchos años.
Camarero – Nunca antes lo visto contigo. De todas formas tus amigos son bienvenidos. ¿Que deseas tomar?
Sen – Gracias, ponme algo fuerte. ¿Y tu Sorken?- Giro la cabeza para preguntar pero Sorken había desaparecido.- ¡Hey! donde se a metido esta vez…
Camarero – SI te refieres a tu compañero creo que esta se fue hacia allí.
Sen – Iré a ver…

Mientras, en el otro lado, Sorken…

Sorken – ¿Así que eso crees no? ¿Y por que me lo cuentas?
Hombre extraño – Es raro ver hombres como tu y buscabas información ¿no?
Sorken – El único raro aquí eres tu, si, pero esto no resuelve nada.
Hombre extraño – Se te ve de buena fe, se que no causaras maldad. Pero llévate cuidado tu futuro no es fácil. Vas a tener que afrontar algo que te dolerá…
Sorken – A si que tanbien sabes de mi futuro…
Hombre extraño – No es exactamente eso. Ves a la Iglesia de Grantai como tenias pensado y habla con Rodolfo, el salcedote, el te dará la clave para salir de tus dudas.
Sorken - ¿Por qué debería hacerte caso?
Hombre extraño – Por que tienes algo que cumplir.
Sorken - ¿Qué quieres decir?
Sen - ¡SORKEN, QUE HACES ALLI! – Sorken gira la cabeza tras el grito de Sen
Sorken – Estoy hablando con este tipo o es que no lo ves…
Sen - ¡Pero si estas solo, el que no lo ves eres tu! – Sorken gira la cabeza.
Sorken - ¿Eh? ¿Dónde esta?
Sen – ¿Donde esta quien?
Sorken – ¡El tipo, el tipo que estaba aquí hace un momento! ¡Llevaba una capa negra!
Sen – No sé de quien me hablas. Has estado solo todo el rato.
Sorken – Pero yo… ¡Juro que aquí había alguien! He estado hablando con el…
Sen – Uf… Cálmate, seguro que estas nervioso, por que no tomamos algo.
Sorken – De ninguna manera, estoy perfectamente. ¿Pero que demonios?
Sen – Creo que esos sueños te están trastornando, déjalo ya Sorken.
Sorken - ¡TE DICHO QUE ESTOY BIEN! Yo me voy...
Sen – ¡Pero que te pasa tío!
Sorken – Lo siento, pero me voy – Sorken sale corriendo por la puerta.
Sen - ¡ESPERA! – corre detrás de el.
Camarero – ¡He! Tienes que pagar la bebida…
Sen – Si claro… Lo siento, allá van unas cuantas monedas. – Sen le lanza una cuentas monedas que caen justo en la barra del camarero.

Mientras Sen perseguía a Sorken a toda costa tras la ciudad, Sorken estaba como poseído, sin embargo. Sen no podía entender la razón, aquel hombre extraño no existió para el. Pero Sorken, el hablo con alguien todo era muy confuso…

Sen – ¡SORKEN, ESPERAME! ¡SORKEN!

Sen no podía alcanzar a Sorken y en cierto momento lo perdió de vista. Sen fatigado, paro un momento.

Sen -  ¿Por qué corre? ¿Qué le pasa? ¿Estuvo hablando con alguien? Pero yo no vi nadie allí, estaba completamente solo… todo es extraño. Debo ayudarlo como sea, es mi mejor amigo. Iré hacia la iglesia  como acordemos en segundo lugar, tan pronto como pueda.

¡SORKEN ESPERAME, PODEMOS HABLAR! ¡SORKEN!

En ese momento la ciudad empezó a temblar… Sen estaba a punto de entrar ya por la puerta de la iglesia de Grantai. Pero de justo alguien salio.

Sen - ¡Ahh! – Choca con alguien que sale de la puerta. - ¿Porque no miras por donde vas?
Sorken – Pero, que dices Sen el que no miras eres tu… tengo que irme. – Sen levanta la cabeza.
Sen - ¡Sorken espera!

El terremoto continuaba si parar, la gente del pueblo se volvía loca de un lado para otro. Nadie era capaz de mantener el equilibrio con ese terremoto.
Un gran agüero empezó abrirse justo donde Sen y Sorken. Pero lo pillaron de imprevisto… Sen cayó.

Sen – ¡Aaaah! – Sen pudo aguantarse sosteniéndose sobre la tierra.- ¡Voy a caer! - Justo en ese momento Sorken le cogió la mano.
Sorken – No piense que te voy a dejar morir, solo estaba en mi asuntos.
Sen - Gracias, pero no te quedes hablándome ¡súbeme! – tttrrrtrr…

El terremoto pegó un temblor fuerte que empujo a Sorken también por el gran agujero, haciendo a los dos caer…

Sen – ¡Por que tuvimos que venir a este jodido lugaaaar!
Sorken - ¡Por que tu me lo pedisteeeeeee!
Sorken y Sen - ¡Vaaa-mooos- aaaa –Moooo-riiiiiir! ¡Aaaaaah!

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